El llamado de alerta y la captura in fraganti
Los ruidos en la madrugada y la reacción de las mascotas fueron la clave para desbaratar los planes de un delincuente. El hecho comenzó tras una comunicación de emergencia recibida en el Centro de Comando Unificado Departamental (CCUD), donde se solicitaba de forma urgente la presencia policial en un predio privado.
Al lugar concurrió de inmediato el personal de la Comisaría 1ª, quienes se entrevistaron con el dueño de casa. El denunciante manifestó que se encontraba en el interior de su domicilio cuando escuchó ladrar insistentemente a sus perros. Al observar con cuidado por una ventana, advirtió la presencia de un hombre vestido con ropas oscuras que merodeaba dentro de su propiedad.
Sin perder tiempo, los efectivos policiales realizaron una inspección minuciosa del lugar. Tras recorrer el perímetro, localizaron al sospechoso oculto en el patio de la finca, procediendo a su inmediata detención en el lugar. El individuo fue identificado como J.L.M.T., de 29 años.
Nexo con otros delitos y resolución judicial
Al tomar intervención la Fiscalía Letrada de 3.er Turno, se dispuso la declaración del detenido. Durante el transcurso de las actuaciones y el cruce de información, los investigadores lograron vincular al implicado con otros dos ilícitos denunciados el día anterior. En esas ocasiones, el sujeto había intentado sustraer combustible de dos motocicletas que se encontraban estacionadas en diferentes puntos de la zona céntrica de la ciudad.
Con todas las pruebas recolectadas y tras finalizar las instancias correspondientes, el caso se elevó al Juzgado Penal.
Finalmente, la Justicia Penal dictó sentencia e imputó y condenó a J.L.M.T. por la comisión de dos delitos de hurto especialmente agravado en grado de tentativa y un delito de penetración ilegítima en el fondo ajeno, todos en reiteración real, en calidad de autor, imponiéndole como pena seis (6) meses de prisión.
Los ladridos de los perros delataron a un intruso: terminó detenido en el patio y la Justicia lo envió a prisión.
Un hombre de 29 años fue descubierto oculto en el patio de una vivienda gracias a los ladridos de los perros. Tras ser detenido por la policía, se comprobó que también estaba vinculado al intento de robo de combustible en dos motocicletas céntricas.
Ficha del caso
¿Qué es el delito de hurto en Uruguay?
El hurto consiste en apoderarse de un bien mueble ajeno sin emplear violencia ni amenazas sobre las personas. Está previsto en el artículo 340 del Código Penal uruguayo y se castiga con pena de tres meses de prisión a seis años de penitenciaría.
La diferencia clave con la rapiña es justamente la violencia: si el delincuente usa fuerza o intimidación contra la víctima, el hecho deja de ser hurto y pasa a considerarse rapiña, con penas considerablemente mayores.
Existen agravantes que aumentan la pena, como el hurto cometido de noche, en vivienda habitada, por varias personas en banda, o sobre cosas que la víctima dejó en la vía pública por necesidad.
- No dejes objetos de valor a la vista dentro del vehículo.
- En comercios, mantené la mercadería pequeña y cara fuera del alcance directo del público.
- Reforzá cerraduras y la iluminación de los accesos a tu vivienda.
- Ante un hurto, denunciá de inmediato al 911 y aportá número de serie o fotos del bien sustraído.