El Ministerio del Interior destinará aproximadamente 5.000 policías y el Ministerio de Defensa entre 1.000 y 1.700 militares para el operativo de seguridad por la visita del papa León XIV a Uruguay, que se desarrollará entre el viernes 6 y el domingo 8 de noviembre. El dispositivo fue presentado este martes por autoridades de ambos ministerios.
En lo que refiere estrictamente a los efectivos y recursos de la Policía Nacional, el director de la fuerza, José Manuel Azambuya, puntualizó: "Somos un total de 36 unidades, que conforman la Policía Nacional y el Ministerio del Interior: 19 jefaturas y 17 direcciones nacionales y generales. Tenemos aproximadamente 5.000 policías que están directamente relacionados, pero el resto de nuestras unidades están indirectamente relacionadas y tienen órdenes claras y precisas en una orden de operaciones", según declaraciones consignadas inicialmente por Telemundo (Canal 12).
Por su parte, el ministro del Interior, Carlos Negro, mencionó que el acontecimiento "no es solamente la bienvenida a una figura de relevancia mundial, sino a un líder religioso y político que concita la atención del mundo entero". Y agregó: "Va a ser un despliegue histórico en todos los rincones del país. No implica solamente aquellos lugares donde va a estar presente el Papamóvil, sino que prevé la movilización de importantes cantidades de personas a través de fronteras y de todo el territorio, una situación poco conocida para nuestro país".
El rol de las Fuerzas Armadas y el despliegue en Paysandú
Desde el Ministerio de Defensa, el director de operaciones del Estado Mayor de la Defensa, Mario Moreira, explicó que la operación demandará entre 1.000 y 1.700 militares con un "centro de gravedad en Paysandú".
"No solo vamos a estar operando una línea de operaciones aéreas de Montevideo hacia Paysandú, sino que van a estar integrados los tres componentes: el terrestre, el naval, el aéreo, en el espacio de jurisdicción, ejerciendo el dominio de esa frontera", explicó Moreira.
En materia de contingencias, Moreira informó que el Hospital Militar funcionará como centro asistencial de referencia ante cualquier "quebranto de salud" que pudiera sufrir el papa, o su comitiva. Además, anunció la integración de un "centro de comunicaciones conjunta" ante una eventual caída de los servicios de telecomunicaciones de Antel.