INBA intenta reformarse para hacer efectivas las multas por maltrato animal, ante una situación que Esteban Vieta resumió así: “Hoy paga el que quiere”.
El Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) enfrenta una de sus principales dificultades, recibe cientos de denuncias cada mes, pero cuenta con pocos funcionarios y tiene problemas para hacer efectivas las sanciones. Una reforma incluida en la Rendición de Cuentas intenta modificar esta situación y darle al organismo mayor autonomía y recursos propios.
El presidente del INBA, Esteban Vieta, explicó a Informativo Uruguay que el proyecto plantea la descentralización del instituto respecto del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), además de la creación de un mecanismo de financiamiento propio.