En la madrugada del 25 de agosto, un funcionario policial salió a disfrutar de su tiempo libre como cualquier otra persona. No se encontraba de servicio ni realizando procedimiento alguno. Simplemente había salido a divertirse.
Sin embargo, su condición de policía lo acompañó fuera del uniforme.
Meses antes, durante un procedimiento policial, un sujeto habría apuntado con un arma de fuego hacia los funcionarios policiales actuantes e intentado dispararles. Según los antecedentes del hecho, el arma se habría trabado, impidiendo que lograra su cometido. Los funcionarios procedieron a su detención y a la incautación de dicha arma.
Durante la madrugada del 25 de agosto, mientras el funcionario policial se encontraba en la puerta del Boliche, el delincuente lo vio y reconoció como uno de los funcionarios que había participado en aquel procedimiento policial.
A partir de ese momento, llamó a su hermano, un amigo y al menor de edad Santiago, con quienes posteriormente esperaron en el exterior del local la salida del funcionario policial.
Aproximadamente a las 05:30 horas, cuando el funcionario salió del baile. A partir de allí comenzó un enfrentamiento mediante golpes de puño.
Pero la situación no terminó allí. Según supo Zona Roja , la novia del menor de edad, junto a una amiga, habrían mantenido ocultos debajo de sus prendas cuchillos y un machete, que posteriormente entregaron a los sujetos involucrados.
Con dichas armas blancas, el funcionario policial fue atacado, recibiendo varios cortes en el rostro y en la espalda
En la tarde de este 26 de agosto, los sujetos mayores de edad involucrados recuperaron su libertad.
En cuanto al menor de edad involucrado, la justicia mediante juicio abreviado, lo imputó por un delito de Lesiones personales Agravadas en calidad de autor, imponiéndoles ocho meses de medidas socioeducativas sin internación en INAU.
Cabe agregar que los masculinos involucrados ya protagonizaron anteriormente varios episodios de similar magnitud, vinculados a hechos de violencia y lesiones personales, y aun así continúan en libertad.
Y frente a todo esto resulta inevitable preguntarnos:
¿Este es el respaldo que recibe un funcionario policial después de ser atacado por cumplir con su deber?
Estamos hablando de un policía que fue reconocido dentro de un local bailable por haber participado semanas antes en un procedimiento policial, fue atacado por varias personas, llegando a utilizarse cuchillos y un machete, en pocas palabras fue un intento de homicidio, pero la justicia una vez más minimiza los delitos y lo cataloga simplemente como "Lesiones agravadas"
¿Qué mensaje nos deja esto? ¿Que cualquiera puede reconocer a un policía fuera de servicio, esperarlo, atacarlo y lesionarlo gravemente y, al día siguiente, quienes participaron los mandan a sus casas como si nada hubiera pasado?, en libertad. VERGONZOSO!!!