Una mujer de 41 años, con antecedentes penales, fue condenada por el Juzgado Letrado de San José de Mayo tras estafar a una persona de 47 años con discapacidad intelectual y motriz, en un caso que evidencia un claro abuso de vulnerabilidad.
Según la investigación, la imputada utilizó distintos engaños para ganarse la confianza de la víctima, comenzando con la venta de rifas y supuestas “terapias holísticas”, hasta lograr influir en ella para que solicitara préstamos bancarios en su beneficio.
El caso presenta un agravante relevante: la reincidencia inmediata. En un primer intento, en una red de cobranza, los funcionarios sospecharon de la maniobra y dieron aviso a la Policía. La mujer fue detenida, pero posteriormente recuperó la libertad bajo emplazamiento.
Lejos de desistir, regresó al domicilio de la víctima y logró convencerla de acudir a otro local, donde finalmente concretó el préstamo y le entregó el dinero.
La Justicia la condenó a nueve meses de prisión bajo régimen de libertad a prueba por el delito de abuso de inferioridad psicológica.
El caso genera preocupación por la facilidad con la que personas en situación de vulnerabilidad pueden ser manipuladas y explotadas, incluso tras advertencias previas.
Estafó a persona vulnerable y fue condenada en San José
Mujer con antecedentes fue condenada por estafar a una persona con discapacidad. La manipuló para sacar préstamos y quedarse con el dinero.
Ficha del caso
Estafa: cómo opera el engaño
La estafa (art. 347 del Código Penal) consiste en obtener un provecho económico injusto en perjuicio de otro, mediante engaños o artificios que inducen a la víctima a error. A diferencia del hurto, aquí la víctima entrega el bien o el dinero "voluntariamente", pero engañada.
Cuando el engaño se realiza por medios informáticos —tarjetas, transferencias, accesos no autorizados— puede configurarse además el delito de fraude informático, que se investiga de forma específica.
- Ningún banco ni organismo te pedirá claves o códigos por teléfono o WhatsApp.
- Desconfiá de premios, herencias o urgencias familiares que exigen dinero inmediato.
- Verificá la identidad de quien te contacta llamando por un canal oficial.
- Nunca entregues tarjetas, PIN ni hagas transferencias bajo presión.