Tras más de un año de acciones judiciales, la Justicia dictó condena para un hombre identificado como J.M.L, quien en junio de 2025 había sido denunciado por abusos sexuales contra una menor, que era su propia hija.
Sugar Nicolino Vasella, coordinador de la Jefatura de Policía de Río Negro, explicó en declaraciones recogidas por el medio local Impacto Noticias que la investigación comenzó en el departamento de Canelones, pero luego fue derivada a Young.
El funcionario detalló que la demora en la sentencia se debió a que las denuncias de hechos de esa gravedad “pasan por diferentes instancias de pericias, y los profesionales tienen que aportar sus informes de la forma más objetiva. Esas pericias llevan tiempo, y también está el tema de las víctimas, que hay que saber trabajar con ellas”, explicó.
Finalmente, el Juzgado Letrado de Primera Instancia de 1º Turno de Young condenó al sujeto por “cuatro delitos de abuso sexual, tres de ellos agravados, todos en régimen de reiteración real”, a la pena de cinco años de prisión efectiva.
La importancia de la educación
Vasella señaló que en algunos casos de abuso infantil, las víctimas no son conscientes de lo que les sucedió y lo tienen “normalizado”, y es en las instancias educativas donde se producen las revelaciones.
“Muchas veces las víctimas no saben que fueron víctimas de abuso sexual, y nos ha pasado en los centros de enseñanza que muchas veces se detectan abusos sexuales cuando las maestras dan una charla, cuando hablan de la sexualidad y los derechos de los niños. Ahí se dan cuenta de que están siendo víctimas, porque muchas veces están naturalizadas las situaciones”, expresó.
En este caso en concreto, los hechos se produjeron “en un recinto donde convivían mayores y niños en gran cantidad, en espacios pequeños, y eso genera que allí los derechos de los niños sean más vulnerables”, señaló.