La investigación permitió identificar como responsable a un conocido delincuente de la zona suroeste de 35 años, quien operaba mediante maniobras relacionadas al uso irregular
de medios de pago electrónicos, además de hechos contra la propiedad registrados en
comercios de la zona.
Las actuaciones incluyeron tareas de información e inteligencia coordinadas
entre personal de Comisaría 2da, Área Analítica del Centro de Comando Unificado
Departamental (CCUD) y Fiscalía actuante, logrando reunir elementos suficientes para
vincular al indagado con los hechos investigados.
Asimismo, mediante recorridas preventivas efectuadas por efectivos del Grupo
de Respuesta Táctica (GRT) en jurisdicción de Comisaría Segunda, el requerido fue
ubicado e identificado, constatándose que presentaba requisitoria pendiente,
procediéndose a su detención y posterior puesta a disposición de la Justicia.
Finalizadas las instancias judiciales correspondientes, el Juzgado Letrado, con intervención de Fiscalía
dispuso la formalización de la investigación y posterior condena mediante juicio
abreviado para FACUNDO MARTÍN MACIEL AMIEL como autor penalmente responsable de reiterados delitos de fraude informático en reiteración real con un delito de hurto en grado de
tentativa. Imponiendo para el mismo la pena de 6 meses de prisión efectiva.
Cayó delincuente que realizaba fraudes informáticos en distintos comercios
Se logró el esclarecimiento de varios hechos delictivos vinculados a fraudes informáticos, apropiación indebida y un hurto en grado de tentativa.
Ficha del caso
Estafa: cómo opera el engaño
La estafa (art. 347 del Código Penal) consiste en obtener un provecho económico injusto en perjuicio de otro, mediante engaños o artificios que inducen a la víctima a error. A diferencia del hurto, aquí la víctima entrega el bien o el dinero "voluntariamente", pero engañada.
Cuando el engaño se realiza por medios informáticos —tarjetas, transferencias, accesos no autorizados— puede configurarse además el delito de fraude informático, que se investiga de forma específica.
- Ningún banco ni organismo te pedirá claves o códigos por teléfono o WhatsApp.
- Desconfiá de premios, herencias o urgencias familiares que exigen dinero inmediato.
- Verificá la identidad de quien te contacta llamando por un canal oficial.
- Nunca entregues tarjetas, PIN ni hagas transferencias bajo presión.